7 beneficios de ir a terapia de pareja

7 beneficios de ir a terapia de pareja

Entiendo que haya mucha gente que se pregunte, ¿esto de ir a terapia de pareja realmente sirve de algo o solo va ser una pérdida de tiempo y dinero?

Voy a empezar diciendo que, como psicóloga especialista en trabajar con parejas, para mí la respuesta es claramente sí, así que el resto del artículo va a estar enfocado en contarte por qué considero que puede ser de gran ayuda.

  1. Nos permite conocernos y entendernos tanto a nosotros mismos como a la pareja.Tengo muchas personas en consulta que ya no es que no entiendan por qué su pareja reacciona como lo hace, sino que incluso les cuesta entenderse a si mismas. Y cuando no entendemos lo habitual es que aparezca la culpa y los reproches hacia el otro y hacia uno mismo.
  2. Nos permite elegir qué tipo de relación queremos tener y dejamos de reproducir una y otra vez las mismas situaciones, discusiones, malos entendidos. Porque al dejar de actuar desde el automático, las heridas, mi historia personal ya no determinan el tipo de relación que tengo. Cuando no trabajamos con nuestras heridas, miedos y desconfianzas, estos toman el control de nuestra vida y de nuestras relaciones. No elegimos nosotros, eligen ellos y entramos en bucle.

  3. Al empezar a elegir el tipo de relación que queremos tener, el miedo disminuye y empezamos a sentirnos más libres y confiados dentro de la relación. Las relaciones de pareja se van deteriorando porque el amor va dando paso al miedo. Y el miedo se va comiendo al amor, el cariño, la intimidad, las ganas de reírse juntos… Miedo a ser abandonado, rechazado, a que nos dejen de querer, a dejar de gustar, a que se vayan con otro/a, a no poder decir las cosas que necesitamos por la reacción del otro, y un largo etc.
  4. Al sentir menos miedo, empezamos a sentirnos más positivos y con más energía. Eso nos lleva a enfocarnos cada día en ver qué es lo que nuestra relación necesita y poder dárselo, a proponer en lugar de esperar que el otro mueva ficha. Nuestra mente sigue viendo los problemas pero ya no entra en apatía y esto no tiene salida, y empieza a ver muchísimas salidas y posibilidades. Y eso nos lleva a crecer tanto a nivel personal como en la pareja.
  5. Nos volvemos más amorosos. Empezamos a agradecer a nuestra pareja los pequeños detalles y no porque nuestra cabeza nos dice que tenemos que hacerlo sino que sale desde el corazón.
  6. Las relaciones sexuales mejoran mucho. Cuando volvemos a conectar con la sensación de amor y dejamos de sentirnos en peligro, nuestro cuerpo responde buscando el acercamiento hacia el otro. En situaciones de angustia, discusiones, sufrimiento, el cuerpo está contraído, está alerta esperando que pase algo malo en cualquier momento. Genera grandes cantidades de una hormona que se llama cortisol, que mata el deseo y la capacidad de disfrute. El cuerpo al estar contraído tiene bastantes problemas para sentir placer, esta como anestesiado.
  7. La relación empieza a ser un mundo lleno de posibilidades. Deja de estar estancada y de ser rutinaria y volvemos a sorprendernos juntos.

En resumen, sales de una relación en la que estás sobreviviendo y empiezas a vivir de verdad. Comienzas a sacar lo mejor de ti mismo y a saber gestionar cuando algo te duele para que no salga “lo peor”.  La terapia te ayuda a ser más libre en tu vida.

Y me pregunto, ¿si se puede vivir así, por qué perderselo?